10 frases que todos los fumadores
han dicho al menos una vez

Por: Abril Romero

30 de Mayo de 2019

Desde descubrir que el encendedor que te prestaron es el mismo que habías perdido, hasta estar siempre en busca de métodos para disimular el olor a cigarro, entre fumadores se crea un lenguaje único de humo y ceniza. Si entiendes de qué hablamos y has vivido esa sensación de incomodidad al oler tus manos después de echarte un cigarrito, seguro te vas a identificar con alguna de estas frases:

1. “¿Tienes uno que me vendas?”

Lo dices por cortesía, en el fondo sabes que nueve de cada diez veces no te lo cobran. Es un código de fumadores.

2. “Yo solo fumo en fiestas…”

Y por fiesta entiéndase cualquier reunión de más de dos personas, lo cual pasa mucho más seguido de lo que te gustaría admitir. Al final de la semana, toda tu ropa huele a cigarro.

3. “Ahora sí ya lo voy a dejar”

Casi todos lo hemos dicho en plena cruda de cigarro. Tienes náuseas, dolor de cabeza y lo único que quieres es hacerte bolita en tu cama y no puedes porque hasta tus sábanas huelen a la fiesta de anoche.

4. “Después de un taco un buen tabaco”

Así decía tu abuelito y entiendes perfecto a qué se refería, el cigarro, dicen los fumadores, sirve para el desempance.

Es posible seguir disfrutando del tabaco sin humo, con menos olor y con menos riesgo de daño.

¡Ya existe una solución!

¡Quiero saber más!

5. “¿Me prestas tu encendedor?”

De antemano sabes que si prestas el tuyo es casi seguro que no lo volverás a ver, pero de alguna manera siempre aparece en tu bolsillo otro que no sabes cómo llegó a ti. El universo está en equilibrio.

6. “¿Compartimos uno?”

También intercambiable por “¿Me das una fumada?” Sabes que tienes la capacidad (y las ganas) de terminarte tu propio cigarro, pero a veces te gusta sentir la ilusión de que fumas menos.

7. “¿Te molesta el humo?”

Si estás con una persona que no fuma, sabes que seguramente le molestará el olor, pero quizá te diga que no porque te quiere, así que sé considerado y trata de no echarle tu humo en la cara.

8. “¿Tienes un chicle?”

Pasa, sobre todo cuando estás ligando, platicando con un amigo que no fuma o cuando en tu casa no conocen tu oloroso secreto. Intentas borrar toda evidencia de humo de cigarro, pero ni lavándote los dientes, las manos y el pelo, el olor se va por completo.

9. Cómo quitar el olor a cigarro  *Google, voy a tener suerte*

Admítelo, alguna vez has buscado cómo sacar el aroma de tu ropa, tu coche o tu casa. Fumas, pero eso no implica que te guste el olor a cenicero.

10. “Es la última cajetilla que compro, lo juro…”

Lo has dicho tantas veces que cuando vuelves a intentar dejarlo ya ni le cuentas a nadie.

Todos los que hemos dicho estas frases sabemos que cada cigarro trae olorosos inconvenientes para nosotros y los que nos rodean. Sin embargo, podemos buscar una manera de consumir tabaco sin pasar por esto. Actualmente existe en el mundo una alternativa que permite consumir tabaco calentándolo, sin llegar a la combustión. Al calentarlo sin quemarlo se libera vapor en vez de humo y por tanto ¡no hay olor a cigarro! Imagina no volver a preguntar “¿te molesta el humo?”

#calientaeltabaconoloquemes #futurosinhumo

Es posible seguir disfrutando del tabaco sin humo, con menos olor y con menos riesgo de daño.

¡Ya existe una solución!

¡Quiero saber más!

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